Verdi, 36

Verdi, 36

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Autor: Rosa García Calleja
Título: Verdi, 36
Extensión: 186 páginas (Longitud de impresión versión Kindle)
Edición: Stonberg Editorial; Edición: 1 (5 de septiembre de 2017)

«Marta, una policía novata, se verá inmersa en una investigación de asesinato en la que al parecer uno de sus nuevos vecinos se encuentra implicado. Su inexperiencia no le avisa de que puede ser peligroso y su testarudez le da el empuje suficiente para seguir una investigación que sabe no será fácil.
En el transcurso de la misma, las dudas irán recayendo en cada uno de ellos pareciendo, por un motivo u otro, sospechosos potenciales de la muerte. Marta con su empeño y dedicación desgranará poco a poco el misterio y averiguará cuál de ellos es el asesino. En el camino conocerá a personas vitales, que de alguna forma se ayudarán mutuamente a zanjar asuntos familiares pendientes, conseguir un sueño e incluso vencer sus miedos».


Hasta aquí lo que Amazon llama descripción del producto que no es sino lo que vulgarmente conocemos como texto de contraportada.

Rosa García Calleja consigue con Verdi, 36 lo que pocos autores logran en su primera novela: guardar las proporciones y el equilibrio.
Asombra ver en cualquier opera prima, lo que a simple vista se suele creer reservado a escritores más bregados y curtidos en este dificilísimo arte de contar historias. Uno piensa, y lo hace así porque la experiencia se lo ha enseñado, que hacen falta muchas horas de vuelo para aprender ciertas cosas en apariencia sencillas. 
Nadie espera de quien da su primer paso en el desarrollo de cualquier actividad, sea esta cual sea, que dé en clavo a la primera. Menos si se trata de algo tan complejo y complicado como es la redacción de una novela. Y cuando ello ocurre, no es de extrañar, pues, que nos quedemos con la boca abierta.
Así pues, enterados de que la autora, tras haber empezado a escribir relatos cortos cuando era alumna del instituto Joan Maragall en donde ganó el concurso Sant Jordi tres años consecutivos, publicó en el mismo formato dentro de diversas antologías tales como Cuento atrásLeyendo entre líneasAl este del arco iris, etc., y de que, tras ello, al fin llegó su primera novela, nos inclinamos a pensar cuando esta llega a nuestras manos, que será, como mucho, simplemente correcta. 
¡Qué gran error!

Rosa García Calleja

Como ya se ha mencionado, en Verdi, 36Rosa García Calleja logra guardar las proporciones y el equilibrio a la hora de componer la historia, primero en su mente y después sobre el papel, para hacérnosla llegar.
Nos encontramos ante una trama que nace de la rutina diaria propia del oficio al que se dedica Marta, la protagonista, y que, en apariencia, no ofrece excesivo interés. Si acaso, el que podría derivarse del drama sórdido de una familia a la que no conocemos y que no parece ser relevante en ningún aspecto. Sin embargo, el hecho fortuito de que Marta tenga una imperiosa necesidad de encontrar vivienda en la que acomodarse, actuará como detonante y hará que se desarrollen los acontecimientos de forma inesperada e intrigante primero, para convertirse en inquietantes conforme avanza la acción.
Al mismo tiempo, a modo de subtramas, nos vamos enterando de las vidas personales de los personajes. Vidas que, como las de cualquiera, están llenas de acontecimientos y recovecos emocionales que condicionan sus actuaciones y las decisiones que toman.
Y con todo, se llega a un inesperado final en el que afloran a la superficie los sentimientos de unos y otros y las tensiones que se han ido produciendo hacen estallar la situación que alcanza un clímax de gran intensidad dramática consiguiendo emocionar al más duro y correoso de los lectores.
Por si lo anterior no fuera suficiente, hay que mencionar el hecho de que la técnica que emplea la autora es acertada en todo momento. El ritmo de la narración, en un perpetuo crescendo, consigue, junto a la sucesión de los hechos que van aconteciendo, que sintamos la necesidad de enterarnos de más y nos hace olvidar el marcapáginas; lo último que deseamos es detener la lectura para continuarla luego. Ayudan también a ello las cuatro pinceladas de humor que, al arrancarnos una sonrisa, hacen que no explotemos nosotros junto con los personajes.
Otra cosa que contribuye a lograr el efecto descrito es el lenguaje usado, simple, directo y sin complicaciones innecesarias y, como no, la voz del cronista. Toda la novela está escrita en tercera persona, por un narrador omnisciente, pero en contra de lo usual, este no utiliza el pasado para describirnos lo que va ocurriendo sino el presente. Con ello se consigue una sensación de inmediatez que envuelve al lector y lo hace meterse más, si cabe, en la historia.
Todo lo dicho hasta aquí, lo encontramos sintetizado y resumido en las cortas frases que, a modo de prólogo, encabezan la obra. Frases escritas por la insigne pluma de Lorenzo Silva

«La historia de una joven investigadora que se lleva, literalmente, el crimen a casa.
Original, cercana y sorprendente, revela a una prometedora narradora».

Todo un lujo, que hace prever lo que viene a continuación, el que alguien de su talla y prestigio se preste a prologar la obra de uno.
En cuanto al argumento en sí, me remito al texto de contraportada. Nada más se podría añadir sin correr el riesgo de destripar la novela. De los personajes, quizá cabría destacar el hecho de que Marta, la policía novata protagonista, no pertenece al cuerpo de Policia de la Generalitat – Mossos d’Esquadra como cabría esperar dado que la acción se desarrolla en Barcelona sino al de la Policía Municipal, es decir, a lo que comúnmente llamamos Guardia Urbana.

Llegados aquí, solo me resta advertir al posible lector, que es en definitiva a quien interesa esta reseña, de que no debe perdérsela. No sería buena idea para los amantes del Thriller y géneros afines dejar pasar la oportunidad de leer Verdi, 36. Por ello adjunto a continuación dos enlaces para poder adquirirla en papel o digital, según preferencias.

 

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