Carter & West. Aracne y La muerte viene a cenar

Carter & West. Aracne y La muerte viene a cenar

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Autor: Ana Bolox
Título: Carter & West. Aracne y La muerte viene a cenar
Extensión: 186 (longitud de impresión)
Edición: Autopublicada en Amazon,

 
Otra vez nos hallamos ante una novela de Ana Bolox. No puedo decir ante una nueva novela porque  esta es anterior a la última que reseñé aquí, y tampoco es del todo cierto lo de una novela ya que no se trata de una sino de dos historias: Aracne y La muerte viene a cenar.
A continuación transcribo el texto que supongo debe ser el de la contraportada de la versión en papel. Digo supongo porque yo la he leído en formato digital. En cualquier caso, es lo que consta en la página de Amazon como «descripción del producto».
 

«Charles Carter, expiloto de la RAF durante la Segunda Guerra Mundial y antiguo agente del MI5, trabaja ahora como detective de Scotland Yard. Sin embargo, su antiguo superior en el Servicio de Inteligencia británico requerirá su ayuda para investigar el robo de unos documentos vitales para la seguridad del Estado. Sin darse cuenta, Carter caerá en las redes de “Aracne”, una intrincada tela de araña de cuyos hilos nadie puede escapar».

 

«En “La muerte viene a cenar”, el ahora inspector Carter se hace cargo de la investigación del asesinato de Thomas Allerton, un famoso escritor de novela policíaca cuya muerte satisface los intereses de varias personas, pero que nadie parece haber cometido. Kate West, una atrevida joven a la que le pierde su afición por la novela policíaca y la resolución de crímenes, se verá envuelta en la investigación y, junto a Charles Carter, participará en ella como un juego del que el inspector del Yard no sabe cómo sacarla… ni si lo desea».

Los dos relatos son francamente buenos y están bien construidos siendo, en mi opinión, mejor el segundo que el primero. Los he llamado relatos aunque también podría haberlos llamado novelas cortas. No sé, cada cuál que los denomine como quiera. En definitiva, no es de mucha importancia el nombre
La acción se sitúa en Inglaterra, en Londres concretamente, acabada la segunda guerra mundial. Por lo tanto no nos encontraremos con teléfonos móviles, Internet, análisis de ADN, ni uso de tecnologías punteras más allá de la cabina telefónica o la cámara fotográfica (de las de carrete, claro)
Existe también un prefacio o introducción que consta de dos capítulos y que, como es natural, antecede a los dos relatos mencionados antes.
En principio, y durante la lectura del primer y buena parte del segundo relato, se pregunta uno a cuento de qué ha puesto la autora dicha introducción. Puede ocurrir incluso, como es mi caso, que se llegue al final y la pregunta siga sin respuesta. No se desespere el lector. Todo es cuestión de poner voluntad y un poquitín de trabajo, y enseguida se dará con ella. A mí me costó releer esos dos primeros capítulos con atención para dar con el quid de la cuestión (son muy cortos, no seáis perezosos que no os llevará más de cinco minutos).

En Aracne conoceremos a Charles Carter a través de su participación en una historia de espionaje. A pesar de que nos consta que el personaje es un detective del Yard, yo me inclinaría más a catalogar la historia como «novela negra» que como «policíaca o detectivesca».
La muerte viene a cenar introduce al segundo protagonista de la seria, Kate West. Lo hace, esta vez sí, en el transcurso de una historia «policíaca», con asesinato y detectives, al más puro estilo de la época dorada del género, allá por la primera mitad del pasado siglo XX.

Es reconfortante recuperar ese ambiente agathachristiano (¿Existirá tal palabra?) sin tener que recurrir a la relectura de viejos libros que ya se han leído no una sino varias veces.
Se agradece la oportunidad que nos brinda Ana Bolox. Leyendo esta novela, pasaremos un rato agradable entre asesinos, sospechosos de asesinato y detectives (con ayudantes) inteligentísimos, sin perder la compostura. Hay buenos y malos. Aristócratas y plebeyos. Simpáticos y antipáticos y también gente normal. Pero en ningún momento, aunque la historia la contenga, se muestra de forma explícita la vulgaridad o se hace uso del lenguaje soez.
He oído, leído para ser exacto, expresar a la autora su gusto por la estética cozy y puede decirse que sus crímenes, los de sus personajes, no se me malinterprete, son así.
¡Felicidades! Yo también participo de ese gusto.
En resumen: si disfrutáis leyendo a Agatha Christie, Molly Thynne, etc., no os dejéis a Ana Bolox en la estantería. Leed sus novelas y, ¿por qué no?, empezad por esta ya que es la primera.
No quiero finalizar sin mencionar un hecho que me ha sorprendido y que hace referencia a la edición del libro. Se trata de la portada. Por las imágenes publicadas en Twitter, Facebook y el blog de la autora, esperaba ver otra. La que figura a la derecha de este texto.

La que ha llegado a mi Kindle, que es la que encabeza esta reseña, no es mala, ni mucho menos, pero, a fuer de ser sincero, me gustaba más la anterior.

 

Así pues… ¡A leer! Pasadlo bien y, si os apetece, haced algún comentario o compartid en las redes para hacer llegar esto a vuestros seguidores.


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